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  • Llamamiento de solidaridad frente al desalojo del CSOA CSN  en Valencia

    Llamamiento de solidaridad frente al desalojo del CSOA CSN en Valencia

    RESISTENCIA FRENTE DESALOJO CSOA CSN
    Cole okupat Sempre Nostre

    Saludos compas! Hacemos un llamamiento de apoyo mutuo frente a la amenaza del derribo de nuestras formas de organización y autogestión colectiva por parte de la maquinaria judicial, social  y autoritaria que quiere imponer sus lógicas neoliberales y capitalistas.

    El CSOA CSN es un centro social okupado anarquista, trasnfeminista, antituristificación, anticarcelario, antirracista y antiespecista, ubicado en lo poco que queda del barrio del Carmen en el centro de València.

    Nos encontramos en una indefensión total ante un proceso legal en el que el juez,  junto a su equipo  inició un proceso trepidante en el que ni siquiera hemos podido estar presentes y en cuya sentencia no se han tenido en cuenta ninguna de las alegaciones de nuestro equipo jurídico, vulnerando así cualquier legítima defensa y la posibilidad de un juicio
    con todas sus garantías procesales.

    Esta idiosincrasia nos intenta amedrentar una vez más, como pasó con nuestres vecines de Caixers (finca del BSOA Ca la caixeta) quienes resistieron frente a la justicia, que decidió entregar sus casas a un fondo buitre, Good Capital Investment Group. Este proceso gentrificador y turistificador continúa con la cesión de nuestro centro social a un ricachón especulador Güemes SL,  para convertirlo en un  hotel para guiris. Sin esperar mucho más de una justica fascista como la del estado español, nos queremos coordinar con colectivos e individualidades, que consideren poder formar parte de nuestra lucha anarquista,  que compartan  nuestros valores de apoyo mutuo y solidaridad.

    Qué podéis hacer? Os proponemos varias ideas para que impulséis el contraataque en vuestros territorios:
    – Mensaje de denuncia en vuestras calles y de solidaridad con “ Cole okupat Sempre Nostre”,                           «seguirem okupant desde— (lugar del territorio)—fins a València» , “CSOA CSN ens quedem” .o “casa buida, el demoni la cuida solidaritat amb CSOA CSN”.
    -Boicotear poniendo  malas reseñas en el perfil de google maps de
    «Enforex» con  comentarios negativos de la empresa para que no den lugar a construir en el centro social. ( https://maps.app.goo.gl/9z9xS3TAy9PAkWHPA)
    – Apoyo económico para la caja de resistencia que tenemos en València.
    Tenemos camisetas, diseños, posters y socarrats (baldosa de ceramica artesana) para su venta o participar en eventos y sopadors que realicemos.
    – Pedimos contar con vuestra  presencia en los días previos y durante la resistencia al desalojo, que seguramente sean en septiembre- octubre.
    – participar en nuestro espacio y difundir nuestras actividades, queremos estar más vivxs que nunca!
    ( enlaçe en nuestro canal de difusón de telegram: https://t.me/csoacsn )

    Por la autogestión y el apoyo mutuo, la lucha sigue!

    Un abraç des del cor de València!

  • ¿Quién está detrás del rechazo a los chicos del centro de acogida de Mioño?

    ¿Quién está detrás del rechazo a los chicos del centro de acogida de Mioño?

    ¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS DEL RECHAZO A LOS CHICOS DEL CENTRO DE ACOGIDA DE MIOÑO?

    El pasado 29 de mayo vecinas de Castro X La Igualdad en Castro Urdiales presenciaron como un grupo de jóvenes perseguía a un chico del centro de acogida de Mioño. Tardaron segundos en activarse y denunciarlo. Es muy importante que haya una comunidad de lucha en este municipio que se esté disputando el discurso en clave antirracista ante meses y meses de escalada de tensión ocasionada por distintos grupos reaccionarios que se esconden tras un supuesto apoyo vecinal. Es más,  si no fuera por ésta red de denuncia del racismo que hay detrás de toda la criminalización y persecución sobre los chicos que han llegado, probablemente la situación hubiera sido aún más hostil e impune. Probablemente muy poca gente se hubiera enterado de esta persecución y nadie hubiera salido a la calle a denunciarlo como el pasado 7 de junio, donde decenas de personas dejaron claro que «nativa o extranjera, la misma clase obrera».

    El pasado 20 de junio, un dia antes del fracaso de concentración racista que distintos grupos escuadristas del estado tuvieron en el pueblo castreño, Danilo Albin escribía para Público un artículo llamado «Un grupo xenófobo con vínculos con ultras italianos agita las protestas contra un centro de menores en Cantabria». En el mismo afirmaba que La plataforma Remigración y Reconquista, que acababa de participar en Roma en un acto promovido por sus aliados de extrema derecha, instaba a sus seguidores a movilizarse contra el hogar para migrantes en Castro.

    Razón no le falta a Danilo, sin embargo, esta campaña conspiranoica y racista, importada por el grupúsculo Alfonso I en Cantabria, no es la única iniciativa de carácter neofascista que está detrás de las protestas contra los chicos migrantes en Castro Urdiales. Es necesario mostrar al resto.

    Echemos la vista atrás y veamos que ha pasado  para llegar hasta este punto. Es innegable que cuando se supo que en Mioño se iba a a abrir una casa para acoger a personas menores no acompañadas que venían del continente africano hubo rechazo de una minoría vecinal de la población. Sin embargo, ¿Fueron estas personas de Castro las que activaron toda una serie de movilizaciones que duran hasta hoy? La respuesta es, probablemente no, seguramente no solas. La certeza es que esta negativa minoritaria no ocurrió de manera espontánea.

    Como ya se describe  en el artículo «Castro-Urdiales se moviliza al grito de «Ningún ser humano es ilegal» ante la campaña contra el centro de menores», el pasado 1 de marzo, una convocatoria de una plataforma autodenominada «Patrullas Castro, con el respaldo de cargos públicos de Vox —como los concejales Agustín Fernández y Laura Velasco, además de diputados regionales—, derivó en una protesta marcada por proclamas xenófobas y supremacistas, acompañadas de un acoso sistemático diseñado para amedrentar a cualquier voz disidente. Este modus operandi, ya testado en municipios como Cartes, sigue un patrón claro:

    Detección del objetivo: Elección de municipios donde la extrema derecha cree que es más sencillo maximizar el impacto del miedo y movilizar a una masa mediante la desinformación.

    Difusión de bulos: Desinformación activa sobre supuestos riesgos para la seguridad, a menudo apoyada por cargos públicos que actúan como agitadores.

    Coacción y acoso: Señalamiento directo a trabajadores del centro y cargos institucionales para forzar el bloqueo administrativo y cambios políticos bajo coacción. Esto ha llegado hasta el hostigamiento personal hacia la alcaldesa, Susana Herrán, incluso en presencia de sus hijos.

     

    Si miramos a todo el resto del estado español, observaremos que la estrategia política de Vox tiene una serie de propuestas de acción que se repiten en distintos puntos geográficos. Uno de ellos, cerrar los espacios relacionados con la igualdad de género y la atención a las mujeres víctimas de violencia de género. No es casualidad que Vox intentara cerrar el Espacio Mujeres de Torrelavega porque estaba haciendo lo mismo en otros municipios y localidades del estado español. Fracasó, como de costumbre, pero lo utiliza como campaña política. De la misma manera, no es casualidad que Vox tuviera una presencia notoria en redes y en la calle en las movilizaciones contra el centro de acogida de Mioño, puesto que es lo mismo que intentó en Cartes y está intentando en el barrio santanderino de Cazoña. No sólo en Cantabria, también Madrid, Albacete y otras localidades. Las movilizaciones no surgen de una espontaneidad vecinal causada por el descontento y el hartazgo del vecindario de Castro, surgen por una estructura de partido con pequeños ayudantes extraparlamentarios que les hacen el trabajo sucio. Es necesario desnaturalizar estos brotes racistas porque su promoción tiene nombres y apellidos.

    Es necesario desnaturalizar estos brotes racistas porque su promoción tiene nombres y apellidos.

     

    La gama de grupos reaccionarios que se han acercado a Castro Urdiales a intentar rascar visibilidad en los últimos meses ha sido bien variado. Sin embargo, Vox es la formación con mayor capacidad de hacerse notar por lo evidente de que es una fuerza política parlamentaria con mucha financiación detrás. Sus integrantes no son los únicos que hicieron kilómetros para ir de domingueo a este pueblo a gritar racistadas. También tuvieron mucho protagonismo sus exjuventudes «Revuelta», las cuáles, después de su estratégica escisión tras el desfalco de dinero a costa de las víctimas de la Dana en Valencia, andan mandando militantes fascistas a manifestaciones contra centros de menores en distintos puntos del estado.

     

     

    Si bien Revuelta empezó fuerte en Castro, perdieron fuelle en pocos días. Una trayectoria distinta fue la de Frente Obrero, esta formación profundamente reaccionaria tiene como principal actividad la de sostener el negocio emprendedor de su líder, el cuál ha encontrado un nicho de mercado en redes, como la cobertura de programas televisivos como Horizonte de Iker Jimenez y la invitación a eventos de grandes empresarios como el «Madrid economic Forum». Este grupúsculo fue tomando presencia poco a poco mandando a sus caras más visibles a Castro en distintas ocasiones. Una de estas consistió en intentar boicotear una mesa redonda organizada por colectivos feministas y antirracistas del pueblo. También consiguió que los cuatro militantes de Cantabria pegaran carteles xenófobos y alguno de sus simpatizantes se presentara en un acto sobre bulos y desinformación en medios en Torrelavega para interrumpirlo. Además, en Santander, sus juventudes difundían la interrupción de una clase en el interfacultativo tras haber colgado una pancarta contra «Los menas». Por suerte, dicha pancarta no duró nada gracias a estudiantes que la tiraron a la basura. 

    Las caras más  visibles de las protestas de Castro  colaboran estrechamente  con este grupúsculo rojipardo como con los neonazis de Santander, que también intentan hacerse un hueco marginal a través de la campaña con base conspiranoica llamada «Remigración», como señalamos al inicio de este texto. No hay ningún tipo de esfuerzo de investigación para demostrar que estos representantes de la minoría vecinal de Castro que se opone a la acogida  tienen buena relación con agrupaciones escuadristas e incluso asumen discursos de carácter abiertamente fascistas. Prueba de ello es el alegato que el pasado 21 de junio en Castro hizo uno de ellos sobre Quentin Deranque, un nazi que murió en un enfrentamiento con militantes antifascistas que estaban en un acto por Palestina y fueron atacados por escuadristas de extrema derecha entre los que se encontraba él. Es decir, algo que no tenía nada que ver con la supuesta «seguridad» del vecindario de Castro y sí con la construcción de un mártir neonazi.

    Tampoco faltaron los anteriormente citados neofascistas/neonazis santanderinos afines a Amanecer Dorado y con vinculaciones con Casapound llamados Alfonso I, que se unieron tarde a las movilizaciones pero acabaron acudiendo a las últimas.

    Castro también ha sufrido visitas turísticas de la bajeza moral de pseudoperiodistas como Cake Minuesa y Vito Quiles. El primero, conocido por acosar a trabajadores manteros y antiguo invitado de los nazis de Santander a conferencias, decidió esta vez ir a insultar a un compañero de Castro X la Igualdad mientras trabajaba como educador social en el centro de acogida. No han sido las únicas amenazas e insultos que han recibido las personas antifascistas que viven en Castro y que están movilizándose día tras día por la libertad sexual y de género, por el pueblo palestino, por el pueblo saharaui y contra el racismo. Las amenazas más graves y recientes fueron las que ocurrieron días antes de la famosa concentración del 21 de junio, donde se lanzaron gritos contra una compañera diciendo que la iban a pegar y violar. Al final la concentración obtuvo una respuesta antifascista que se puso delante de poco más de un centenar de neofascistas venidos de distintos puntos del estado, principalmente Madrid, a pesar de un despliegue mediático sin precedentes auspiciado por matones como Daniel Esteve de Desokupa y Roberto Vaquero de Frente Obrero y su reciente iniciativa patrullas de España. De ahí la conclusión del colectivo «Las calles contra el fascismo» de que fuera un fracaso sin ningún tipo de respaldo social y vecinal de Castro más allá de un puñado de personas en estrecha relación con estos grupos.

     

    Uno de los líderes del grupúsculo neofascista Alfonso I el 21 de junio en Castro Urdiales

    Camisetas del grupúsculo.

     

    La concentración del 21 de junio en Castro recordó demasiado al pasado 12 de marzo en Santander, donde más o menos los mismos grupos se reunieron en una concentración contra la acogida a chavales migrantes en Cantabria frente a Delegación de Gobierno. Una concentración que tuvo una respuesta antifascista contundente y logró que su acto perdiera toda capacidad de mandar el mensaje que querían, pero que fue totalmente denostada por medios como «Enbocadetodos» o el líder de Frente Obrero y posteriormente acosada por la Policía con decenas de identificaciones y dos multas.

    Los medios, en sus distintos formatos, han jugado y juegan un papel fundamental monetizando odio. De hecho, la tergiversación de los distintos sucesos en estos meses en el pueblo de la costa oriental cántabra darían para otro artículo que enumerara la serie de bulos y manipulaciones utilizadas para convertir a los chicos de Mioño en monstruos, despersonalizandoles totalmente.

    Lo cierto es que grupos neofascistas de distintas tendencias y medios de comunicación determinados han sido los principales instigadores de este odio a los chicos acogidos en el centro de la Fundación Cuin. Cabe señalar la importancia de entender que el carácter reaccionario de un vecindario no es un despertar natural, sino que tiene instigadores concretos, unos de corbata y otros más de calle. Un ejemplo oportuno por su gravedad y actualidad es el de los pogromos y linchamientos de Irlanda del Norte, donde el millonario Elon Musk y el nazi Tommy Robinson han sido cruciales para amplificar la ola de racistas unionistas saliendo a la calle a quemar coches y viviendas del proletariado migrante y racializado. Una de las pruebas de que no se trataba de un estallido natural del vecindario ante una agresión de una persona sudanesa, es que estos grupos nazis tenían listas de casas de personas migrantes y racializadas apuntadas previamente. Aquí en Castro Urdiales también hay personas que incitan al odio racista y que, conscientes o no, están sembrando un caldo de cultivo ideal para que se den prácticas similares a las vistas en Reino Unido e Irlanda.

    El odio racista no es algo natural e intrínseco a las vecinas, sino una estrategia política de tensión entre iguales que beneficia a las grandes fortunas y a los aspirantes a tomar el gobierno. Sin embargo las pocas personas que sostienen estos discursos, exceptuando los nazis que andan por ahí intentando pillar cacho y fantaseando con levantar la zarpa de vez en cuando, suelen reclamar que no son racistas. El racismo actualmente no opera tanto desde argumentos biológicos sino securitarios. Sin embargo, la delincuencia no es un rasgo inherente de personas de un origen étnico determinado, sino una consecuencia de la marginación. Ello explica que en los años 80 hubiera barrios con grandes problemas sociales en sus calles donde chavales españoles utilizaban la delincuencia como forma de sobrevivir en una sociedad sin apenas oportunidades para ellos y con mucha droga alrededor. Si bien hoy en día no hay manera de demostrar, ni con datos materiales ni con argumentos, la relación entre inmigración y delincuencia de manera honesta y certera, sí la hay entre exclusión y delito. Sobre ello sería evidente y lógico que si una sociedad relega a la población migrante y/o racializada de determinada clase social e incluso de determinado perfil cultural y religioso a las posiciones más precarizadas de la clase trabajadora, pudiera darse el caso de que en efecto ocurriera una relación con ciertos comportamientos catalogados como delitos por el código penal. Sin embargo, no es el caso. Los datos desmienten el argumentario interesado de la reacción. 

    La simple y llana separación y comparación entre nacionales y extranjeros para medir cualquier cuestión social tiene un punto de partida racista y es que el racismo no es una característica exclusiva de la extrema derecha sino una estructura material y  politica que forma parte de las democracias capitalistas en las que vivimos.

     Recomendamos el texto de Nuria Alabao «El error de Rufián: contra la asociación entre migraciones y delincuencia» donde afirma que es imprescindible desmentir con datos el bulo que vincula a los migrantes con la criminalidad. «El problema no es el origen sino la pobreza, la precariedad y la crisis de vivienda: cuestiones de clase que exigen luchas conjuntas.» Otros autores como Alberto Cordero en «Belfast habla de nosotros» no da tanta importancia a legitimar nuestras posturas con datos puesto que piensa que las personas nos movemos por la emocionalidad politica. En consecuencia, piensa que lo importante está en generar contrapoderes comunitarios que permitan enfrentar estos fenómenos con solidaridad y lucha. 

    En ambos sentidos, la comunidad antirracista de vecinas de Castro Urdiales y los colectivos sociales de la localidad, están siendo una experiencia valiosa a la altura de sus circunstancias y suponen una referencia a seguir para articular una lucha cada vez más fuerte en Cantabria contra tentativas de pogromos, linchamientos, persecuciones y ataques que los grupos reaccionarios intentan promover y que seguro la gente vamos a tener que contener, evitar y/o confrontar.

     

     

  • Pacto Europeo de Migración y Asilo o la guerra contra los migrantes

    Pacto Europeo de Migración y Asilo o la guerra contra los migrantes

    El Pacto Europeo de Migración y Asilo incorpora novedades como la ampliación de Eurodac a menores desde los seis años, los procedimientos acelerados en frontera y un uso más amplio de los conceptos de «país seguro». Todo esto refuerza el enfoque securitario de la política migratoria europea y contribuye a la reducción de garantías para los migrantes.

     

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    Para conocer a qué nos enfrentamos con la reciente entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA), hay que superar el enredo de los “valores civilizatorios europeos” y sus pretendidas alturas morales y desentrañar la materialidad de las políticas que se están implementando.

    Es cierto que ni la priorización del control de las fronteras exteriores de la UE ni su externalización son nuevas. Lo que hace el PEMA es llevarlas más lejos en el sentido de una mayor securitización —tratamiento de la migración en términos de enemigo externo— y de una menor protección de las vidas de los y las migrantes. Una de las incorporaciones más preocupantes en este sentido es la creación de una suerte de limbo territorial en la frontera. De esta forma, quienes hayan llegado a territorio europeo a través de lo que la UE califica como «vías irregulares» no se considerarán en territorio europeo pese a hallarse físicamente en él –opera una ficción jurídica según la cual no se autoriza formalmente la entrada en el territorio del Estado miembro mientras dura el procedimiento fronterizo–. En este nuevo no lugar se llevará a cabo el “triaje”, esto es, la discriminación entre personas aptas y no aptas como demandantes de protección internacional. 

    Menos garantías, menos protección

    Este nuevo «procedimiento de frontera» acelera los plazos del proceso de solicitud de asilo con la consecuencia de que reduce las garantías legales de las personas solicitantes, que pueden quedar privadas de libertad durante los siete días de duración del procedimiento, incluyendo a familias con menores y a menores no acompañados.1 No está claro que este tiempo de detención exija una autorización judicial, ni tampoco se garantiza el derecho a asistencia letrada o humanitaria. Ni siquiera se especifica si, en caso de denegación de la solicitud, habrá posibilidad de impugnación respecto de la misma. En caso de interponerse recurso, tampoco se prevén suspensiones automáticas que impidan que una persona sea deportada antes de que se reconozca su derecho de asilo.

    Aunque para la UE es una prioridad el “retorno” de las personas migrantes, es decir, su deportación, de momento solo consigue deportar a un 20% de los inmigrantes que reciben una orden de expulsión. Para acelerar y mejorar el proceso de expulsión el PEMA ha creado dos figuras: la del «país seguro de origen» y la de «tercer país seguro». La primera se concreta en un listado común de siete países etiquetados como seguros donde un país puede declararse «seguro» aunque parte de su territorio no lo sea o, de manera específica, no lo sea para alguna minoría concreta—. En esta lista, figuran países como Marruecos, Túnez, Bangladesh y Colombia, y también estados candidatos a adherirse a la UE (como Turquía). A esta lista común, cada país miembro añade su propia lista discrecional de países seguros.

    Este concepto de «país seguro de origen» se utiliza para deportar a los solicitantes de asilo a los países de los que huyeron

    En la práctica, este concepto de «país seguro de origen» se utiliza para deportar a los solicitantes de asilo a los países de los que huyeron, así como a Estados por los que hayan transitado, tengan o no algún tipo de vínculo con ellos (cultural, familiar, laboral, etc.) –a través de la figura complementaria de «tercer país seguro”–. Quedan así legalizadas políticas estatales de externalización de fronteras y de creación de «centros de retorno», esto es, de centros de detención que llevan tiempo siendo promovidos por diferentes gobiernos europeos como el italiano y el danés en Albania y Ruanda respectivamente.*

    Criminalización de los migrantes

    Así pues, el PEMA radicaliza la criminalización de la migración en tres sentidos. Primero porque las personas privadas de libertad en centros de detención en un país tercero tienen menos garantías legales que si estuvieran en un centro de internamiento de extranjeros (CIE) dentro de un país de la UE. La diferencia esencial es que los CIE intracomunitarios están sujetos a un control judicial y unos estándares de derechos fundamentales homogéneos dentro del espacio UE, mientras que los centros en terceros países dependen de la voluntad y capacidad institucional del país anfitrión. En otras palabras, aunque en los centros externalizados los motivos y plazos de la detención o el trato y las condiciones materiales en las que esta se desarrolla dependen de la legislación del Estado que ordena el traslado, ¿cómo se fiscaliza esto en la práctica? Es preciso recordar aquí que ni las personas encerradas en centros de detención ni las internas en un CIE han perdido su libertad por haber perpetrado delito alguno, sino únicamente por haber cometido una infracción administrativa. Parece necesario apuntar por último que las personas encerradas en los CIE padecen una situación de privación de libertad menos garantista que las presas: porque el régimen interno de los CIE depende de un reglamento –y no de una ley orgánica–, porque estos no cuentan con la supervisión permanente de una institución específica como es el juez de vigilancia penitenciaria, porque es la policía quien custodia su seguridad. Porque, en definitiva, cuanto menos control judicial y menos garantías, más fácil resulta ejecutar las expulsiones, aunque sea a costa de los derechos de las personas. 

    En segundo lugar, porque las medidas punitivas se extienden también a la solidaridad: el Consejo de la UE aprobó en diciembre de 2024 —con el único voto en contra de España— un reglamento que amplía la definición del delito de apoyo a la inmigración irregular y aumenta las penas de prisión a los llamados «facilitadores». En el punto de mira de esta regulación están, evidentemente, todas las personas, colectivos u ONG que defienden la libertad de movimiento actuando de forma solidaria con vecinos y vecinas que se encuentren en situación administrativa irregular o «sin papeles». 

    Eurodac facilitará el perfilamiento y discriminación racial permitiendo el acceso a sus datos con fines policiales

    Por último, porque las personas migrantes y demandantes de protección internacional pasan a convertirse en delincuentes potenciales engrosando la base de datos biométricos y alfanuméricos del sistema Eurodac, también afectada por el PEMA a través del reglamento 2024/1358. Eurodac incluirá los datos biométricos de menores a partir de los seis años; impedirá que personas a las que se haya denegado el asilo en un país de la UE traten de solicitarlo en otro y facilitará el perfilamiento y discriminación racial permitiendo el acceso a sus datos con fines policiales.

    Nos hallamos, por tanto, en un escenario de guerra a la migración. Una migración que se construye, de entrada, como enemigo externo –aunque una parte de ella vaya a permanecer también como enemigo interno–. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Para la socialdemocracia europea y para la izquierda en general la causa de «todo lo malo» podría resumirse en el avance de la extrema derecha. Es cierto que vivimos en un contexto de fuerte derechización tanto a nivel institucional como social. También es verdad que, en términos de políticas de migración y asilo, esta extensión de ideas fuertemente reaccionarias, nativistas y racistas se despliega a una escala global. Las consecuencias son conocidas: el papel del ICE, el fortalecimiento del punitivismo o pogromos en ciudades europeas. Los miedos sobre lo que pueda suceder son, por tanto, más que legítimos. 

    Sin embargo, ¿en qué medida cabe reducir la consolidación de la Europa fortaleza que encarna el PEMA al influjo del trumpismo o la militarización de las fronteras al marco actual de derechización global? Desde una apuesta de transformación que pretenda abrir un conflicto contra estas políticas, parece más productivo entender la radicalización del racismo como una consecuencia de las políticas neoliberales aplicadas por gobiernos de uno y otro signo en los estados europeos y, desde luego, en la UE como proyecto supranacional.

    Mitos de la inmigración

    Puede resultar más útil por tanto preguntarnos por qué una Europa envejecida con baja natalidad querría cerrar sus fronteras. Y aquí la respuesta tentativa es que las fronteras no se están cerrando, sino haciéndose cada vez más infranqueables y letales «solo» para una parte proporcionalmente muy menor de las personas que migran. Según los datos aportados por el sociólogo y geógrafo Hein de Haas en Mitos de la inmigración, «entre 1997 —año en el que se iniciaron los conteos sistemáticos— y 2020, el número anual medio de llegadas por mar registradas desde el norte de África hasta Italia, España y Malta […] fue de 64.600 llegadas anuales a esos tres países. Aunque son cifras significativas, se trata solo de aproximadamente el 3 o 3,5 % de los dos millones (de media) de migrantes no pertenecientes a la Unión Europea que entran en la UE todos los años». Para los países que integran la Unión Europea, en general, se calcula que las entradas irregulares suponen alrededor de un 5 % respecto del total de entradas desde países no miembros.

    ¿Qué sentido tiene el denso entramado represivo que el PEMA apuntala?

    En la actualidad, los países europeos dependen fuertemente de la mano de obra extranjera, como bien ha aprendido Gran Bretaña que sigue sufriendo las consecuencias del Brexit. Las migraciones no se han detenido, que fue una de las promesas del Brexit, sino que han cambiado de origen. La gente migra por motivos laborales y en busca de buenas condiciones materiales de vida. Es preciso pelear para que estas no dependan de un empleo explotado. En cualquier caso, mientras entramos en conflicto con el capital, conviene no romantizar la migración. Es inusual que alguien decida separarse de su lugar de origen —de sus referentes culturales, de sus vínculos afectivos, de la lengua en la que piensa— para buscarse la vida en las condiciones más hostiles —no hablamos, por supuesto, de los migrantes ricos, ni de los turistas—, si no es porque estás buscando construir un futuro mejor. «La demanda laboral es el principal motor de la migración», añade de Haas, por eso esta se ajusta a los periodos de crecimiento y de recesión de las economías; por eso los países no cierran sus fronteras cuando necesitan mano de obra. 

    Pero entonces, si la mayoría aplastante de los inmigrantes cruza legalmente las fronteras del país de destino y los porcentajes de población extranjera solo aumentan cuando crece la demanda laboral, ¿qué sentido tiene el denso entramado represivo (Frontex, centros de internamiento, centros de deportación, externalización de las fronteras) que el PEMA apuntala? Queremos señalar aquí tres finalidades de esta pedagogía de la crueldad aplicada a la libertad de movimiento.

    En primer lugar, es preciso construir alteridades más o menos monstruosas para poder justificar la dureza de las políticas de extranjería que se aplican a los «migrantes legales», esto es, al 95 % de las personas que entran en avión y con visado a los países de la UE, una vez se agoten sus permisos de turistas o estudiantiles. Para poder mantener un segmento del trabajo abaratado, esto es, para justificar que una buena parte de la población trabaje sin derechos laborales y sin acceso a bienes y servicios considerados básicos para el resto de sus vecinos, lo más sencillo es ponerlos bajo sospecha. Sospechosos, para empezar, de haber venido a aprovecharse de «lo nuestro». Por este motivo, la población extranjera o simplemente racializada siempre va a estar, por ejemplo, bajo la lupa del abuso de los servicios sociales. La desconfianza pasa a criminalización cuando, además, algunos orígenes, géneros, edades o religiones concretos se describen y definen —a través de discursos políticos y mediáticos— como amenazas directas a la integridad física de la ciudadanía legítimada o de los supuestos valores superiores de «la civilización europea». Este es el caso de los discursos y políticas islamófobas —políticas contra la radicalización, retenciones y detenciones de perfil racial—, que definen a los hombres racializados y, en especial, a «los moros» como esencialmente machistas y potenciales violadores de las mujeres blancas. También son objeto de especial vigilancia y señalamiento los hombres racializados que no son ricos, sobre todo si son jóvenes: por su visibilidad, porque usan un espacio público cada vez más privatizado, y porque sus formas —música, vestimenta, horarios— molestan a una población autóctona cada vez más atomizada, envejecida y temerosa.

    Demonizar a un otro fácilmente reconocible —y aquí la construcción racial siempre ha sido esencial para el capitalismo— abre una esperanza para quienes ya sufren las peores consecuencias de la crisis, o, más en general, para quienes temen un proceso de proletarización futuro. El discurso económico de la escasez —el «no hay para todos», ni pensiones, ni comida, ni casas, ni hospitales— propaga un miedo existencial que alimenta el racismo social. Este es el caso de los pogromos que se han producido recientemente en diferentes puntos de la geografía europea: ataques a centros de menores extranjeros o de refugiados y/o destrucción de bienes, empresas, comercios, casas, coches o centros de culto de personas extranjeras o de origen extranjero, desde Belfast a Torre Pacheco

    Estas políticas persiguen acostumbrarnos a la existencia de redadas de perfilamiento racial en nuestras calles y plazas

    En un contexto de crisis como en el que nos encontramos, sin una organización de los temores y rabias que esta produce, sin una gestión política de las frustraciones capaz de señalar la fuente real de los problemas, lo que se impone es una gramática de fascistización social, esto es, de creación de un enemigo interno y de naturalización de políticas de vigilancia, control y castigo contra este enemigo. Estas políticas persiguen acostumbrarnos a la existencia de redadas de perfilamiento racial en nuestras calles y plazas, a la presencia permanente de la policía en los barrios, colegios, hospitales o centros de salud de las áreas de menos renta. También pretende naturalizar una gestión securitaria de los espacios públicos, las estaciones de autobuses, los accesos al metro o los parques al tiempo que familiarizarnos con esa imagen de la policía poniéndose sus guantes negros para acercarse a cualquier grupo de adolescentes que no parezcan de Hakuna y no cuenten con la edad o los recursos suficientes para consumir en una terraza.

    Lo que tiene lugar aquí es, también, un entrenamiento del poder punitivo estatal que, en el caso de España cuenta, además, con la Ley mordaza. Los nuevos poderes represivos que posibilitó se imponen hoy, sobre todo, a ciertas partes de la población, en especial, al proletariado extranjero así como a las personas organizadas que luchan contra la desigualdad social y la devastación capitalista, pero ha sido erigido para aplicarse a todas las fracciones sociales sobrantes, esto es, a los no integrados y a los no integrables. 

    El aire que respiramos está contaminado de derechización, de nativismo. A la vez, el suelo europeo es cada vez más la tierra que compartimos con una población que ha dejado de ser blanca gracias a quienes llegaron a reclamar lo que también es suyo. En palabras de Frantz Fanon, «Europa es literalmente la creación del Tercer Mundo. Las riquezas que la ahogan son las que han sido robadas a los pueblos subdesarrollados». Nuestro anhelo de emancipación actual podría declinarse en esta pregunta: ¿serán capaces de mestizaje los hijos de la colonización y la proletarización en proyectos y prácticas que pongan patas arriba la ecología capitalista que hoy destruye la vida?

    1. Durante el procedimiento de cribado, que puede prolongarse hasta siete días, las personas deben permanecer a disposición de las autoridades en los lugares designados y no son autorizadas a entrar formalmente en el territorio del Estado miembro. En función de la legislación aplicable y del procedimiento en el que sean encuadradas, esta situación puede implicar una privación de libertad o una restricción muy intensa de la libertad de movimiento. ↩︎
  • Primera encuesta sobre estrés anticipatorio por los polígonos eólicos en Cantabria

    Primera encuesta sobre estrés anticipatorio por los polígonos eólicos en Cantabria

    La amenaza de los polígonos eólicos también deja huella antes de que comiencen las obras: preocupación, tristeza, ansiedad y sensación de pérdida sobre el modo de vida rural. Es lo que recoge una encuesta pionera en Cantabria sobre el estrés anticipatorio asociado a estos proyectos.

    Elaborada en el marco del proyecto AMorosos en defensa de los bosques campurrianos frente a los polígonos eólicos y adaptada a partir de la escala científica Anticipatory Solastalgia Scale (ANSOS), la encuesta recoge las respuestas de 90 vecinos y vecinas y sitúa la valoración media del malestar en 6,34 puntos sobre 7.

    La investigación pone cifras, por primera vez en Cantabria, a un impacto sobre la salud que, según denuncian, sigue siendo el gran ausente en las evaluaciones ambientales de estos proyectos. En muchos casos, este estrés se prolonga desde hace más de una década y afecta a la salud mental, la calidad de vida y la percepción del territorio.

    Los resultados muestran niveles muy elevados de preocupación, tristeza y ansiedad entre las personas vecinas de las zonas afectadas. La media global de la encuesta alcanza los 6,34 puntos sobre 7 —a solo 0,66 puntos de la máxima valoración posible—, con valores especialmente altos en la preocupación por la pérdida de aspectos valorados del entorno (6,82), la tristeza por el cambio visual del paisaje (6,72), la tristeza ante una transformación no deseada del territorio (6,65) y la pérdida de elementos únicos de la naturaleza (6,61).

    La encuesta también recoge un fuerte impacto sobre la percepción del modo de vida rural. La amenaza al estilo de vida alcanza una media de 6,06 sobre 7, mientras que la incertidumbre que obliga a modificar el ritmo de vida se sitúa en 5,79 y la ansiedad por el impacto en la ganadería, la agricultura y el turismo rural llega a 5,76.

    En algunas zonas, este estrés se viene padeciendo desde hace más de 10 o 15 años, desde que llegaron las primeras amenazas. Tal como señalan diversos estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos, los daños provocados por el estrés crónico aumentan con el tiempo de exposición y pueden afectar progresivamente a la salud mental y física de las personas. “He acabado quemada y con repercusiones en mi vida laboral, salud y familia tras 11 periodos de alegaciones”, asegura una encuestada.

    Los testimonios inciden también en la preocupación por el paisaje, la economía rural y las generaciones futuras: “No solo afecta a la naturaleza sino también al ser humano. Fomenta la despoblación”; “Cantabria es un entorno privilegiado por la calidad de vida que ofrece. Este proyecto afectará al paisaje para siempre, tanto a nivel de vegetación como de ganadería”; “con la excusa de la ‘sostenibilidad’, las grandes empresas están transformando las zonas rurales de nuestro país de una manera salvaje… Empeoran las condiciones de vida en los territorios afectados”; o “son proyectos innecesarios que no nos benefician a ningún vecino. Al contrario, nos perjudican a nosotros, al entorno y a las futuras generaciones”.

    En definitiva, las personas participantes alertan especialmente de daños que consideran definitivos e irreversibles sobre el patrimonio natural, el paisaje y las actividades económicas tradicionales del medio rural.

    Ante estos resultados, los promotores de la encuesta solicitan a las instituciones competentes —Gobierno de Cantabria, Delegación del Gobierno y ayuntamientos— la paralización inmediata 

    de los proyectos que, según denuncian, están generando un daño prolongado sobre la salud y la calidad de vida de la población.

    Asimismo, reclaman que, antes de seguir adelante con cualquier tramitación o ejecución, se incorporen estudios públicos, rigurosos y realizados por equipos sin vinculación económica ni contractual con las empresas promotoras, que evalúen sus efectos sobre la salud mental y física de las personas afectadas, así como sobre el tejido social, económico y territorial del medio rural.

  • Ateneos libertarios. Historia y vigencia

    Ateneos libertarios. Historia y vigencia

    Ateneu Llibertari del barrio del Clot (Barcelona), años 30.

    La palabra ateneo proviene del culto a Atenea -protectora griega de las artes y las ciencias- y seguramente fue escogida por quienes vieron en ese nombre el más apropiado para designar unos espacios de cultura y formación.

    En España, los ateneos empezaron a desarrollarse, principalmente en las ciudades, durante la mitad del siglo XIX, en los albores de la revolución industrial y en una época en la que también el cooperativismo, unificador de valores como la unión y la autogestión, también daba sus primeros pasos, especialmente en zonas rurales. Poco después de su nacimiento, esos primeros ateneos, nacidos de la iniciativa popular, perderían influencia para ser absorbidos por buena parte de la burguesía y la iglesia católica, situación que se mantuvo hasta aproximadamente los primeros años del siglo XX. Es entonces cuando nacen los ateneos populares, los centros republicanos y las casas del pueblo, auténticas universidades que contribuirán a crear una opinión crítica y analítica. De entre ellos, los ateneos libertarios, a partir de la Segunda República, vieron cómo progresivamente sus locales se iban llenando de obreros que pretendían acceder a la cultura almacenada en las bibliotecas que cada centro tenía. Ese afán por cultivarse sería su punto de partida, mientras que las asambleas, conferencias y otros actos se convertirían en el camino escogido para rebelarse contra una sociedad que les había convertido en meros productores, en esclavos asalariados, tanto a ellos como a su numerosa descendencia.

    Durante su implantación y desarrollo la presencia del anarcosindicalismo también estuvo presente, utilizándose y compartiendo en numerosas ocasiones los locales de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Fruto de esa convivencia, muchos jóvenes también militarían en las Juventudes Libertarias, y muchas mujeres tomarían por primera vez contacto con el ideal anarquista, asignatura pendiente, por aquel entonces, en la mayoría de sindicatos de la CNT. Eran tiempos donde se perseguía un ideal de vida libertario, algo que consideraban necesario para construir «un mundo nuevo», más solidario, igualitario, fraternal, más justo y más libre.

    Gradualmente, los ateneos se irían convirtiendo en un lugar de encuentro donde confraternizar con los vecinos del barrio o pueblo, difundir las ideas libertarias en sus boletines, editar libros, organizar actuaciones teatrales y recitales poéticos, realizar conferencias, hablar sobre la salud y la sexualidad, programar excursiones o impartir infinidad de cursos, como sucedería con el esperanto. En este proceso de transformación social y búsqueda de la libertad, es importante remarcar que la adquisición de estos nuevos valores, junto con el apoyo mutuo que se vivía en los ateneos, llevó a muchos obreros a abandonar adicciones como el alcoholismo. Además, en su afán por llevar una vida más natural, también tuvo especial relevancia el auge del naturismo, siendo habitual la creación de grupos naturistas libertarios en los ateneos.

    Se ha de remarcar además que en los ateneos libertarios se mantuvieron los principios educativos iniciados por las Escuelas Racionalistas, escolarizándose a los hijos de los trabajadores y procurándoles una educación neutra, científica y laica. Como muestra de la importancia de su labor educativa, decir que se les ha llegado a considerar una de las mayores instituciones culturales del primer tercio del siglo XX en España, puesto que una inmensa cantidad de personas participaron en sus actividades y clases lectivas. Otra muestra de la popularidad que adquirieron, y de la preocupación que suscitaban, se desprende de la opinión de Manel Aisa, del Ateneu Enciclopedic Popular de Barcelona. En su artículo, referenciado más adelante, sostiene, tras haber leído Lo que yo supe, del general Emilio Mola, que «se entiende perfectamente contra quién se levanto el ejército el 18 de julio en África, y el motivo no es otro que el conocimiento que estaba adquiriendo el pueblo, ese conocimiento de todos los conceptos estructurales de la vida, que dio capacidad y soltura de entendimiento y desenvolvimiento a los hombres y mujeres que procedían del obrerismo y ese saber había sido adquirido en buena parte de los ateneos convertidos en universidades populares. Sin duda se estaba creando esa capacidad para gestionar una nueva sociedad. Y eso ni militares ni religiosos podían tolerar.» Tres años después llegaría la derrota militar sufrida durante la Guerra Civil y el fin de la Segunda República. Con ella la represión, las ejecuciones y el exilio de quienes habían tenido en sus manos la posibilidad de conquistar un mundo nuevo.

    Tras la muerte del dictador, el ansia de libertad propició el resurgimiento del movimiento anarquista, tanto en la refundación de la CNT como en la aparición de otros colectivos y ateneos. Sin embargo, la importancia de su función educativa no tiene hoy la misma relevancia que antaño, puesto que las riendas de la misma están «garantizadas» en manos del Estado y de la Iglesia. Así, durante la segunda mitad de los setenta, en las barriadas populares donde se volvían a crear esos espacios de libertad, los ateneos libertarios se dedicaron, entre otras cosas, a reivindicar los problemas cotidianos de los vecinos. Al principio coordinándose con unas Asociaciones de Vecinos (AA.VV.) que fueron combativas, y ya al final de esa década, ante la politización de las mismas y su asimilación institucional, a evitar que desde los ayuntamientos se tomen decisiones ajenas a la voluntad popular. Una ardua tarea si tenemos en cuenta la manipulación informativa introducida en nuestros hogares a través de la televisión, el vacío reivindicativo de las AA.VV. y la domesticación cultural realizada desde los nuevos Centros Cívicos municipales, muy alejada -no por casualidad- de la cultura reivindicativa que se promueve en los ateneos libertarios.

    Actualmente, el número de ateneos libertarios es sustancialmente inferior al de otras épocas. No obstante, siguen adelante con su función cultural y reivindicativa, creando un espacio de libertad autogestionado, rechazando las subvenciones públicas que tienen aletargadas a otras entidades y dependiendo únicamente de las cuotas de sus miembros y de las actividades que organizan para recaudar fondos. Unos principios compartidos también hoy con el movimiento okupa, que ha retomado esta forma de funcionamiento en numerosos Centros Sociales.

    Pako Millán

    Bibliografía

    • Aisa, Manuel. A propósito delateneísmo. Enciclopedic, n.o24.
    • Ateneu Enciclopedic Popular. Barcelona, 2000. Anónimo. ¿Qué es un ateneo libertario?
    • Zambrana, Joan. La alternativa libertaria. Catalunya 19761979. Edicions Fet a má. Barcelona, 2000.

    Número especial Solidaridad Obrera: 100 años de anarcosindicalismo

  • Ateísmo, 2.500 años de lucha y persecución

    Ateísmo, 2.500 años de lucha y persecución

    Con motivo de la subvencionada visita del Papa Benedicto XVI para las Jornadas Mundiales de la Juventud (Católica), líder de la secta a menudo fundamentalista y violenta conocida como Iglesia Católica-Apostólica Romana y líder del estado totalitario anclado en el Antiguo Régimen Ciudad del Vaticano, desde Emancipación queremos publicar un escrito sobre la historia de aquellos que a lo largo de las distintas épocas se han atrevido a alzar la voz en contra de la religión y que tan a menudo han sido perseguidos o incluso han llegado a pagar con sus vidas sus planteamientos. Con este artículo no deseo atacar a nadie. Considero que la religión es una opción personal  y respeto a aquellos que escogen esa opción. Sin embargo, el culto organizado y jerárquico ha sido ejecutor, como mostraré en este artículo, de muchísimas persecuciones hacia los que no compartían su doctrina. Y ahora, que tenemos que pagar entre todos los caprichos de una religión (de las miles que hay en el mundo y que, por cierto, todas dicen ser la verdadera), considero que un artículo como este es más necesario que nunca. Se llamaba Diágoras, nacido en Melos en el 465 a.C, pensador sofista y primer ateo declarado de la historia de la humanidad, aunque es posible que antes de él haya habido muchos que no conocemos, por desgracia no nos ha llegado ninguno de sus escritos. Con Diágoras se inicia una importante batalla, la batalla de la razón contra la superstición y el engaño. Una lucha por negar las mentiras de una élite que basaba su poder en la ignorancia humana. Y, nacido cinco años tras Diágoras, vino Demócrito, también griego, que tuvo la osadía de intentar explicar el mundo por medios meramente materiales, sin que explicaciones irracionales como Dioses o mitos interfirieran en ello. Después vino Sócrates, el gran Sócrates, padre de la filosofía. Condenado a muerte por ingestión de cicuta de acusado de ser un atheos, de no adorar a los dioses oficiales de Atenas. Otros pensadores griegos, como Teodoro de Cirenne, que negó la existencia de dioses, Évemero, que explicaba que los dioses eran tan solo antiguos gobernantes deificados por la tradición oral con el paso del tiempo, o Epicuro de Samos, que defendía la indiferencia frente a la existencia de dioses, fueron precursores de las posturas ateas.
    Dios, dando una conferencia a la corte celestial.
    Durante el periodo romano se consideró ateo a todo aquél acusado de insubordinación religiosa. Así, judíos y cristianos fueron acusados a menudo de ateísmo por negar a los dioses de la religión oficial del imperio, y perseguidos con la brutalidad y fanatismo que supone una religión al servicio de los poderosos. El judaísmo fue y sigue siendo una de las religiones más intolerantes. Cualquiera que lo dude solo necesita echarle un vistazo a la Bliblia para encontrarse con la religión de un Dios racista, asesino e inmoral, que es capaz de exterminar a pueblos enteros por sus elegidos. La doctrina cristiana, que en un comienzo se muestra como una corriente en contra de ese judaísmo corrupto y al servicio de los poderosos, una religión de los pobres, es pronto hecha oficial por el emperador Constantino y reconvertida en una herramienta de control social. Las persecuciones se realizan ahora contra los que no se adscriben al cristianismo oficial: herejes, paganos y disidentes. Con la imposición del cristianismo y el neoplatonismo cualquier atisbo de pensamiento ateo acaba por ser reducido a la marginalidad en el Imperio. Al caer el Imperio cae también gran parte de la cultura clásica. Sin embargo, la iglesia católica sobrevive, manteniendo su poder e influencias. Todos aquellos que no la siguen, paganos, herejes, infieles o ateos, son perseguidos duramente. Más aún a partir de la creación de la Santa Inquisición en el 1184, que masacró a los cátaros por rechazar ciertos puntos de la doctrina católica (como por ejemplo, el criticar la avaricia y apego a lo material por parte de la iglesia). La persecución a los cátaros dejó más de 20.000 muertos. Aquellos que mantuvieron posturas en favor de la razón y en contra de la doctrina, ya fuera en el mundo cristiano o en el islámico, fueron tratados de herejes. Sin embargo, la oscuridad cultural en la que Europa se sumió durante la edad media, y el férreo control que la iglesia ejercían sobre las mentes, hicieron que fueran pocos los verdaderos casos de ateísmo.
    Divina comedia…
    Es ya con el renacimiento y el retorno del pensamiento clásico cuando, insufladas por el humanismo, comienzan a surgir posturas contrarias a la doctrina de la iglesia. Por publicar poemas satíricos contra el clero fue acusado de ateísmo y quemado en la hoguera el humanista Étienne Dolet en el 1546. También fue quemado el filósofo Giulio Cesare Vanini, por haber puesto en duda la inmortalidad del alma y haber sugerido que el hombre mantenía parentesco con el mono. Posturas que, aunque amparadas en la razón, iban en contra de la doctrina católica. No mucho después, el polaco Kazimierz Łyszczyński, publicó una obra en la que ponía en duda la existencia de Dios, siendo acusado de ateísmo y ejecutado, pero antes su lengua fue arrancada y sus manos, quemadas. Más conocido es el caso de Galileo Galilei, perseguido por la inquisición romana por negar «verdades» religiosas, al demostrar, gracias a la ciencia, que la tierra giraba alrededor del Sol y no al revés. El filósofo Spinoza fue también censurado multitud de veces por igualar a Dios a la naturaleza. Durante este periodo, los pensadores procuraban evitar ser considerados ateos, pues tal declaración suponía por lo general la muerte, tal era la persecución que ejercían los «santos» tribunales. Sin embargo, a partir de mediados del siglo XVIII, con la llegada de la ilustración, comienza una revolución en las mentes de algunos pensadores que los lleva a separarse cada vez más de las concepciones impuestas por la religión. Holbach fue el primero en atreverse a declarar su ateísmo. Publicó, bajo seudónimo,  Système de la Nature, donde explicaba un universo sin Dios ni almas. Dicho libro fue incluido en la lista de libros prohibidos de la iglesia. Y es que el desarrollo de la razón topaba con la iglesia, fundamentada en la ignorancia y la superstición. Con la revolución francesa las ideas ateas comienzan a expandirse. El poeta Percy Bysshe, influenciado en buena parte por su suegro, el anarquista William Godwin, escribió su panfleto La necesidad del ateísmo, por el que fue expulsado de la universidad de Oxford en 1811. Con Feuerbach el pensamiento ateo se vio reforzado. Defendió que, al contrario de como defendía la religión, fue el hombre el que creo a Dios a su imagen  y semejanza o, mejor dicho, a imagen y semejanza de sus sueños y aspiraciones. Siendo la religión un elemento que alienaba a las personas, alejándolas de la realidad. Esto influyó en Marx, Engels y Bakunin, que vieron como las clases dirigentes habían utilizado en cada época la religión como un elemento de control de masas, un, en palabras de Marx «Opio para el pueblo». Y llegó Nietzsche, y con Nietzsche la muerte de Dios. Fue él quien puso en relieve lo que la religión, lo que la creencia en un dios suponía realmente: El culto a la muerte y la persecución de falsos valores que mantengan a la gente atada a ese culto a la muerte (O, lo que es lo mismo, a una falsa vida después de la muerte). En lugar del culto a la vida y la creación de valores que la ensalcen. Las posturas ateas fueron perseguidas a lo largo del siglo XX. Durante y tras la guerra civil española el bando franquista, apoyado por las élites religiosas, ejerció una concienciuda y salvaje persecución del ateísmo, habiendo numerosos casos de ejecuciones, tras la victoria franquista y durante la dictadura, una fuerte censura. De igual modo, durante la guerra fría, ser ateo en EEUU era motivo suficiente para ser acusado de comunismo y ser considerado como anti-patriótico y enemigo de la nación. Esta postura sigue siendo hoy en día bastante habitual, no hace muchos años G. W. Bush Jr. afirmó que un ateo no podía ser un buen patriota.
    Cetro de oro, y en África, hambre.
    Hoy en día, tras 2.500 años de lucha por la razón y contra la superstición, declararse ateo sigue siendo algo comprometido (o incluso un suicidio) en países donde la religión tiene un especial poder. Posturas, como la religión, que no pueden sostenerse en la razón y que deberían ser meras opciones personales, son defendidas a menudo mediante la violencia y pretenden imponerse mediante muy variados medios. Dejo, como recomendación amistosa, para todo lector cristiano que se aventure a leer este artículo, un trabajo realizado por la web Diosesimaginario.com, con 50 pruebas de la no existencia de Dios, que a buen seguro le harán reflexionar:  http://www.diosesimaginario.com/index.php/50-pruebas También me gustaría recomendar el escrito «Las 12 pruebas de la inexistencia de Dios», escrito por Sébastien Faure. Ahora, y siempre: ni Dios, ni amo.
  • La defensa del medio ambiente en Cantabria: Del conservacionismo a los movimientos ecologistas

    La defensa del medio ambiente en Cantabria: Del conservacionismo a los movimientos ecologistas

    (Una aproximación a su origen y evolución)

    Emilio Carrera

    Los movimientos en defensa del medio ambiente del mundo occidental tienen su origen en la crisis urbana, industrial y de la calidad de vida de los años 50 y 60. Sin embargo, serán los conservacionistas los primeros en organizarse, impregnados de un fuerte biologismo y un apoliticismo declarado, centrados en la defensa de la flora y la fauna al margen de otras consideraciones ideológicas, económicas y culturales sobre el marco global o las causas de las situaciones que combatían.

    Surge así la SEO (Sociedad Española de Ornitología) en 1954 y más tarde, en relación con la conservación de Doñana, el Fondo Mundial para la Vida Salvaje (WWF) en 1961, y su delegación en España ADENA (Asociación Española para la Defensa de la Naturaleza), impulsada en 1968 por Félix Rodríguez de la fuente y sus programas divulgativos sobre la fauna ibérica.

    Pero será la crisis de los 70 quien cuestione el modelo despilfarrador e insostenible de las sociedades occidentales. Nacen las primeras organizaciones ecologistas y lo hacen, en principio, en oposición a la energía nuclear; Amigos de la Tierra (1969) en los EE.UU. y Greempeace (1972) en Canadá, en protesta ante las pruebas atómicas en Alaska, ampliando la preocupación a planos socioeconómicos, políticos y culturales, e introduciendo el novedoso concepto de «medio ambiente».

    ¿Y qué ocurría en España? A los precedentes del conservacionismo de SEO y ADENA se añade la descomposición del franquismo y la conquista de las libertades. Surgen diversas organizaciones, mucho más críticas que ADENA y SEO, que programan encuentros en Pamplona y Oviedo (1975) en los que por primera vez se plantean con claridad objetivos verdes y ecologistas.

    Los años 80 y 90 tendrán como principales hitos, la consolidación de asociaciones regionales o nacionalistas, además de Greempeace, ADENA-WWF, SEO-Birdlife, AEDENAT (Asociación Española para la Defensa de la Naturaleza) y FAT (Federación de Amigos de la Tierra). La CODA (Coordinadora de Organizaciones para la Defensa de las Aves) se convierte al ecologismo en 1980 como Coordinadora de Organizaciones para la Defensa Ambiental.

    La situación en Cantabria

    El carácter conservacionista y ecologista se había explicitado en los años 70 con las mencionadas propuestas de la SEO sobre las marismas de Santoña y San Vicente, en movilizaciones contra la central nuclear de Santillan (S. V. de la Barquera) de 1974 a 1976, y en denuncias de presiones sobre los bosques autóctonos y áreas de gran valor ambiental, como las que realizan en 1979 el germen de futuros grupos ecologistas en Torrelavega, Santander, Buelna o Cabezón, respecto a la pista de Brenes y los intentos de asfaltado de Los Llares a Bárcena Mayor, por los montes de Ucieda y El Moral.

    Pero será en Reinosa donde la fusión de tres grupos locales en defensa del acebo, formen en 1982 la organización más veterana del movimiento ecologista en Cantabria: la Confederación Ecologista de Campoo y Reinosa (que en 1992 pasó a llamarse EL TENTIRUJO), un grupo que ha sabido mantener su capacidad de movilización y trabajo, no solo en aquella extensa comarca, sino también en la Coordinadora Ecologista Cántabra (CEC) y la CODA.

    La labor de El Tentirujo se ha visto ampliada en el sur de Cantabria con la intensa actividad que, desde principios de los años 90 ha desarrollado la ASOCIACIÓN PARA LA DEFENSA DE VALDEOLEA, un ejemplo de planteamiento ecocultural, en un área profundamente deprimida y en circunstancias muy adversas.

    En marzo de 1984 nace ARCA (Asociación para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria), una organización muy dinámica, y referencia estable y sólida en defensa del medio ambiente hasta hoy, al dar paso, tras sus reticencias iniciales y el marcado origen conservacionista -en una evolución similar a la CODA, aunque ARCA no se ha integrado en organizaciones suprarregionales-, a pautas de acción común con el movimiento ecologista y ciudadano, y a la valoración de las dimensiones políticas y los contextos más amplios en que se inserta la degradación del medio ambiente.

    ARCA se basa en rigurosos análisis, una gran proyección informativa y social, y un riguroso asesoramiento técnico-jurídico en denuncias y recursos ante los tribunales y la Administración, lo que le ha proporcionado, en muchos casos, éxitos espectaculares: la condena de España en la UE por sus actuaciones en Santoña, las sentencias de la Playa de La Arena, y paralización o revisión de construcciones en espacios protegidos o áreas urbanas y rurales de interés ambiental o paisajístico, etc.

    El nacimiento de la Coordinadora para la Defensa del Litoral («…y las Tierras de Cantabria», como se denomina después, hasta que en 1990 adopta el de COORDINADORA ECOLOGISTA CÁNTABRA) tiene su origen en los intentos urbanizadores de las dunas de Oyambre -y de promociones inmobiliarias entre Comillas y S.V. de la Barquera- que suscitaron lo que fue, sin duda, la movilización en defensa del medio ambiente más intensa y secundada por el mayor número de personas y colectivos en toda la historia de Cantabria. Ese fue el motivo de la creación, a principios de 1985 -concretamente el 23 de Marzo, en Cabezón de la Sal, tras la manifestación del 17 en la playa-, de la Coordinadora para la Defensa del Litoral, una amalgama de grupos conservacionistas, ecologistas, asociaciones ciudadanas, sindicatos y partidos (incluida ARCA que pronto declararía su autonomía, distanciándose de ella), muchos de los cuales desaparecerán o secundarán las iniciativas del núcleo estable de la organización. Su carácter asambleario y la vocación de articularse con organizaciones estatales e internacionales va a presidir su trayectoria, sin perjuicio de colaboración, más o menos esporádica o estable, con asociaciones y colectivos diversos.

    La Asociación Naturalista y Ecologista ALCARAVAN tiene su origen en 1984 y su trayectoria coincide con la de otros grupos que evolucionan desde planteamientos conservacionistas a otros que se insertan de lleno en el movimiento ecologista, sobre todo a partir del 90 como fruto de crisis internas en GEA (Grupo Ecologista Asambleario); y que le lleva, de forma paralela, tanto a su integración en la Coordinadora Ecologista Cántabra, como a ampliar su inicial proyección local y comarcal en el arco SO de la bahía -Camargo, El Astillero o Santander- hasta el ámbito regional, estatal, e incluso internacional, participando en diversos proyectos de cooperación medioambiental con países en vías de desarrollo.

    Muchos colectivos, campañas, coordinadoras específicas, publicaciones y fundaciones han venido jalonando la historia moderna del movimiento ecologista en Cantabria. Sin embargo, hay que reconocer, dentro de la mayor o menor actividad de las organizaciones cántabras, que, excepto ARCA, con cotizantes más o menos pasivos y una minoría dirigente de intensa dedicación, el resto de los grupos atraviesan en los últimos años, salvo en asuntos muy precisos, por una crisis de participación y numerosos altibajos, manteniendo, de forma precaria y a duras penas, la estabilidad y capacidad de respuesta ante los problemas ambientales.

    En resumen, las corrientes en defensa del medio ambiente y los movimientos ecologistas en Cantabria no son ajenos a los problemas caracterizados por la atomización, la discontinuidad, el apego excesivo a la coyuntura, los personalismos acusados, sus distancias con el mundo del trabajo, y los conflictos derivados del carácter asambleario de su funcionamiento interno o de los mecanismos de representación de sus componentes; pero son la demostración -y, por ello, necesarios e imprescindibles- de la vitalidad social de amplios sectores de la población ante las insuficientes respuestas que las Administraciones Públicas o los partidos políticos ofrecen a las demandas de los ciudadanos sobre la mejora de la calidad de vida y las condiciones ambientales de su existencia. Y constituyen una fuerza decisiva, para mantener las esperanzas de transformación en una sociedad respetuosa con los equilibrios ecológicos del medio donde vivimos.

    NOTA: Este artículo es un resumen del publicado en LA TARAJILA, que edita la Coordinadora Ecologista Cántabra y que ahora se puede encontrar en los quioscos, trimestralmente, y al precio de 300 pesetas.

    Texto publicado en el boletín nº9 editado por ARCA en 1998-9. Extraido de http://www.ctv.es/USERS/arca/boletin/b9/ambiente.htm

  • Martín Santos Marcos. «El Gitano»

    Martín Santos Marcos. «El Gitano»

    Aquí presentamos una pequeña muestra para conocer a este «guerrilero». 

    A continuación transcribimos un texto de Jesús Gutiérrez Flores a partir de la entrevista realizada a Martín Santos, el 22 de febrero de 1995, y publicada en su libro: Guerra civil en una comarca de Cantabria: Campoo. Análisis de la represión republicana y de la represión franquista. Comité Organizador del festival de Cabuérniga. Santander, 2000. Pp. 332-340.

    Nació en Viérnoles en el año 1920. Vivió en Cartes hasta la guerra. Se afilió a las juventudes Comunistas cuando tenía doce años, a partir de frecuentar un local donde acudían comunistas. El acogerse a la idea comunista significó un cambio radical en su vida. Pensaba que por medio de ese ideal, la vida fuera más fácil para todos, incluidos los ricos. No que los ricos se conviertan en pobres y los pobres en ricos. El medio de llegar a ese tipo de sociedad depende de los régímenes. En los países democráticos se tiene que hacer por medios democráticos. En los países dictatoriales por medio de la violencia o la lucha armada.

    Fue a la escuela desde los 10 a los 13 años, porque vivía en un sitio alejado de la misma. Se desplazó para trabajar a Santander.

    La vida en el frente

    Cuand estalló la guerra -tenía 16 años- se hizo voluntario de las milicias ejerciendo labores de vigilancia y control. Se marchó al frente, sobre todo, porque había ciertas cosas que no eran de su agrado, como los paseos y abusos de poder. “No podías afearlo porque corrías el peligro de ser tomado por un facha. Aquello se hacía por envídias, enfrentamientos personales, por gente de ideas o de malas ideas. Los que tenían autoridad para oponerse, tenían miedo para hacerlo. Había una forma de actuar que hoy es incomprensible. Alguien se veía con poder y era la forma de ejercerlo.”

    En el frente, estuvo un mes en las trincheras de la Sía y en Villanueva de la Nía, formó parte de las milicias de la Guardia Nacional Republicana. Pasado este tiempo, le retiraron a la retaguardia, en la localidad de Guriezo para controlar el tráfico de alimentos entre Vizcaya y Santander. El 25 de agosto se marchó a Francia en un barco abandonado hacía cuatro o cincoa ños que lograron poner en marcha. Fueron interceptados por el Cervera, “pero un barco de control inglés se interpuso y pudimos seguir el viaje no sin dificultades, pues creyendo que estábamos en Francia, recalamos en San Sebastián. De allí salimos para San Juan de Luz y de nuevo pasamos a España: Barcelona, Valencia, Ciudad Real, para terminar en el frente de Extremadura como guardia nacional, y después como guardia de asalto cuando ambos cuerpos se unificaron. Así hasta terminar la guerra.”

    Carcel y evasión

    Capturado y hecho prisioner en Valdepeñas, fue enviado a Santander. Juzgado en la calle Martillo, pasó cinco años en la cárcel pasando sucesivamente por la Prisión Provincial, Importadora de Torrelavega, destacamento Penal de Ganzo y Penal del Dueso. Del Dueso, le mandaron a Algeciras a un batallón de trabajadores, puesto que se encontraba en edad militar. Después a Guadarrama, de donde se escapó. Vino a Santander y se puso en contacto con Bedia y Aja. Estuvo escondido varios días hasta contactar con los guerrilleros de Vega de Pas. Estaban allí Aja, Anastasio Benito, Manolo Carrera, Tampa o, después, Campe. “A este lo mataron los propios guerrilleros porque decían que hablaba demasiado. No sé exáctamente que pasó, lo mataron mientras dormía… aquello suscitó desconfianza, no podías dormir y el grupo se desintegró. Aja se vino conmigo, otros se marcharon a Francia.”

    Ya en la cárcel había cierta organización. Las J.S.U. Estaban organizadas y llevaban a cabo el control en la distribución de alimentos. En la construcción de SNIACE (Ganzo) empieza a surgir la idea de guerrilas y allí se sentaron las bases de las mismas. Las organizamos con vistas al final de la guerra mundial, pues los acuerdos de Yalta y Postdam condenaban los fascismos y era de esperar que Franco no durase mucho. Hasta entonces operaban grupos sin control, gente escondida y nada más. En Ganzo, Inocencio Aja alias “El Vasco”, el más activo y capaz, se hizo cargo del grupo junto con Bedia, responsable de las juventudes. Había otros como Vallejo, responsable de organización, Manolo… Ya tenían contactos con gente de Torrelavega. Además, estaban organizados el PCE, el Socorro Rojo, etc.”

    La incorporación a la guerrilla

    en el 43, según cree, había una infraestructura de guerrillas. Las J.S.U. Tenían tres responsables: Agitación-Propaganda (Agit-Prop.), Organización, Finanzas y, ahora, se unía la figura del responsable militar. “Hablábamos del lugar donde establecerse y pensamos, en principio en la Vega de Pas, puesto que en Reinosa ya estaba el grupo de Juanito alias el practicante de Carabeos.” También establecieron contacto con Juanín en el 45, dirigente de la guerrilla de los Ppicos de Europa.

    Formaron la Agrupación Guerrillera del Norte con Aja, Bedia, Esteban Arce. Este era el dirigente de la Agrupación. “era muy apresivo, tenía mucho miedo. Recuerdo que nos habíamos citado y llegó al cabo de dos horas. Me comentó que la causa se debía a que la Guardia Civil estaba haciendo una batida y que había tenido que realizar disparos. Cuando fuimos a ver lo que estaba ocurriendo, encontramos una yegua con un tiro. Confundió a la Guardia Civil con el animal que estaba pastando… Bedia tenía una novia en Renedo que era falanjista. Le dijimos que se ausentar de renedo y rompiera con su novia porque nos había puesto en peligro a todos… rompió con nosotros, pero no con ella. Bedia tenía contactos con el PCE, detenido poco después, tras él cayeron los compañeros que estaban en Vega de Pas.”

    Los contactos eran enlaces, tenían ciertas casas que cumplian esa misión. El grupo central se encontraba en Torrelavega, pero luego cada grupo tenía que buscarse sus propios enlaces.”

    Se desplazó a Bilbao en el año 44 para atracar un banco en Somorrostro junto con otros tres de Bilbao, para comprar armas y explosivos. Compraban armas sin importar su procedencia, “daba lo mismo que fuera un comunista o un falanjista.” compraban también armas procedentes de francia, “pero a pesar de pagar, les enviaban pocas.”

    Antes de la entrada masiva de maquis hubo algunos que entraron individualmente. Los que apresaron en el Escudo pertenecían a la Agrupación Pasionaria. “no estaban de acuerdo con la llegada de los mismos porque no fueron avisados y por la consigna que tenían de entregarse, en caso de ser sorprendidos por la Guardia Civil, sin hacer resistencia. En principio iban a venir en barco, pero eligieron venir en camión… si se lo hubieran advertido, habrían esperado en el Escudo para ayudarlos.”

    No actuaban en nombre del PCE. En el grupo había hombres de todas las ideas. No había anarquistas. La iniciativa de formar la guerrilla partió de ellos mismos. No del PCE, del que sólo recibían orientaciones. Respecto al PSOE, se desentendió de las Juventudes al terminar la guerra.

    Su grupo, ya en Reinosa, se formó en el 46. Ya estaba fichado por la Guardia Civil, puesto que desde el atraco en Bilbao empezaron a circular retratos-robot. Aquí entraron en contacto con los presos del Destacamento penal de Arroyo (los presos que estaban construyendo el pantano del Ebro). Era fácil establecer contacto porque trabajaban en régimen abierto y la vigilancia era escasa. No había vallas exteriores. En el pantano reclutó a varios reclusos que envió a la zona de Vega de Pas con El Vasco. “Los saqué durante la noche porque les había cogido con propaganda relativa a la segunda Guerra Mundial y a la posible caída de Franco. De la zona de Campoo había varios: dos de Mataporquera y Alfredo Palacios, que era de la Población de Arriba (valderredible). El resto estaba formado por un antaluz y varios de la provincia. Los de Mataporquera se unieron a nosotros al ser descubiertos por haber organizado el Socorro Rojo. En la redada contra el Socorro Rojo fue detenido el poera José Hierro”

    La vida en la guerrilla

    Llevaron a cabo un atraco en Barcena Mayor con enfrentamiento con la Guardia Civil, en el transcurso del cual cayó herido Eulógio Rodríguez, alias El sordo, que era de Mataporquerea. Otra de las refriegas, sin víctimas, tuvo lugar en Cañeda. Para curar a los heridos llevaban su propio botiquín formado básicamente por tintura de yodo y alcohol. Realizaron también un asalto a las minas de Reocín donde sustrajeron la paga que la empresa tenía preparada para los obreros, y el secuestro en el 49 en la persona de un hijo de Valle, empresario de Reinosa. Ppidieron un millón por el rescate: medio millón de pesetas en dinero y otro medio millón en joyas que al final no quiso aceptar. Llevó a cabo junto con Aja, para llamar la atención, la voladura de la Delegación de Abastos y de la Comisaría de Policía de torrelavega con 25 kilos de explosivos. En Reinosa volaron las líneas de alta tensión en las fiestas de San Mateo. También repartían propaganda que elaboraban con una máquina de escribir sustraida.

    Tenían información sobre falanjistas, pero no efectuaron acción alguna contra ellos para evitar las represalias sobre los paisanos de izquierdas. Sólo en dos ocasiones actuaron contra falangistas. En una castigaron a un grupo de ellos que robaban en las cuadras de Cervatos, “actuando en nuestro propio nombre. Les atamos a las rejas de una ventana y colocamos un escrito para que lo leyese la patruya… robaban para venderlo a los hoteles de Reinosa. Pero el capitán los soltó porque era el que organizaba la red. En la otra, fuimos a la tienda de Segundo Cicero, que había sido jefe de Falange en Potes y se había venido a vivir a Fresno. Cuando nos enteramos le llevamos todo lo que pudimos, y tras esto se puso a nuestras órdenes, pero seguía manteniendo relacciones cordiales con la Guardia Civil, de forma que ocurrió una anécdota curiosa: nos dejó una vivienda para pernoctar, y una noche durmió la Guardia Civil en el piso de abajo y nosotrs en el de arriba, sin saber ni unos ni otros la compañía que teníamos.”

    No buscaron apoyo popular en el mismo Reinosa porque resultaba muy peligroso al haber una tremenda vigilancia policial. Preferían actuar en los pueblos. “los enlaces en la comarca se hcían con personas que conocíamos de la carcel. También los pastores nos informavan de lo que ocurría. Teníamos enlaces en los Carabeos, Castrillo del Haya, Requejo y Mataporquera.”

    Vestían uniforme de tela mahón azúl, pantalón, cazadora y una pequeña bandera republicana a modo de emblema. Utilizaban como estafetas un agujero en un muro o en un árbol. Se dejaban los mensajes impresos con tinta simpática que se hacía visible con agua y yodo. Se pasaba miedo, sobre todo por las torturas, pero se superaba o por lo menos tenías que intentarlo. Como entrenamiento, realizaban ejercicios de orientación. Para combatir el cansancio llevavan azúcar y miel.

    Toda las acciones se discutían. “En el caso de relaciones con mujeres algunos queríamos subirlas al campamentos, y en eso yo tenía la última palabra. Era peligroso por las caídas que pudiera haber. Por ese motivo dos miembros se separaron del grupo. No consentí que vivieran con nosotros en el campamento. Al poco tiempo la Guardia Civil les tendió una emboscada en sus propias casas, en la pobleción de arriba (valderredible).”

    Disponían de varios campamentos. Dos en los montes de los Carabeos y tres en el monte Saja: El Moral y en la vertiente contraria. “Se hacían con troncos de árbol, colocaban unos camastros y se camuflaban con ramas. Cambiaban el ramaje cada dos o tres días para que estubiera siempre verde. En la madera que utilizaban para quemar, quitaban las cortezas y tostaban después para que no hiciera humo. Haya y brezo eran las más apropiadas. Las entradas estaban minadas con explosivos cubiertos con hojas o tierra. Los únicos que podían acceder eran los pastores. Los enlaces nos advertían previamente mediante una señal convenida que podía ser un silvido o cantando.”

    Como armamento, disponían de tre metrallaetas de origen francés y que encontraron en el monte, rifles y fusiles que sustraían a falangistas, lapiceros explosivos.

    Los intentos de evasión y evasión definitiva a Francia

    En el año 48 entra en relación con su cuñado Velarde para marchar a Francia y ponerse a disposición de la organización. “Un taxi nos llevó hasta San Sebartián, donde pensábamos pasar la noche y al día siguiente pasar la frontera. Al entrar al hotel la policía se hechó encima. Entonces, como sorprendido, les dijo:”

    ¿Qué es lo que pasa? ¿Quieren la documentación?”

    Tú no la necesitas, sabemos quién eres.”

    Pero pudieron zafarse y no les ocurrió nada. “El Peque, que era de Mataporquera, no resistía el hambre y bajó a un pueblo para abastecerse de comida. Es entonces cuando lo mataron.”

    Intentó volver hacia aquí. Le cercaron cuatro veces y las cuatro pudo escapar. En una de las ocasiones se quedó en una casa abandonada, oyó un cuchicheo. Ante la sospecha de que iban a por él se arroja por una cuesta que bajó rodando. Llueven los disparos, pero logra salir con vida.

    Regresa a Bilbao, conoce a una familia en Sodupe. Desde allí, vestido de fraile, viene hasta Montesclaros, donde le esperaba el grupo.

    Intenta de nuevo el camino de Francia en noviembre de 1949. “Ya sólo quedaban seis. De ellos cuatro permanecieron aquí: Eulogio, Tapia de Mataporquera, Manolo de Bustasur y “El Andalúz” de Arroyo. Tomé un taxi proporcionado por Imaz, responsable del Partido, en Las Caldas del Besaya. Un ladrón que había estado conmigo en la cárcel me transladó hasta San Sebastián y allí una familia me facilitó el paso de la frontera. El que nos pasó podía ser contrabandista, porque los gendarmes no pusieros obstáculo alguno.”

    Me presenté a la sede del PCE y me espetan:

    • Tú eres un espía de la policía franquista.”

    Me dieron untrato frío y desagradable porque iba de independiente y les pedí explicaciones de su estrategia.” Después fueron los anarquistas quienes le proporcionaron el aval para solicitar la carta de refugiado. Dos días más tarde la policía le pide la documentación. Si no hubiese tenido los documentos le hubiesen repatriado a España con las consiguientes consecuencias.

    Un comandante de la Guardia Civil se infiltró en el PCE en Francia y cayó toda la plana del PSUC y PCE. La Guardia Civil organizó las brigadillas que se hacían pasar por guerrilleros, la gente se confiaba y así se detenín a muchos. Aquello produjo la detención de los enlaces y acabó con los apoyos. Cada vez dispusieron de más y mejores medios como los walki-talkies. La efectividad de la Guardia Civil y la Guerra Fría pusieron fin a la guerrilla.

    Fuente: Ni bandidos, ni vencidos. Memoria de una gesta heroica. la guerrillas antifranquita en Cantabria. Autor: Jesus de Cos Borbolla.